Los relojes, como la memoria, se han reblandecido por el paso del tiempo. Son relojes perfectamente verosímiles que siguen marcando la hora (supuestamente en torno a la seis de la tarde). Dalí dijo sobre el cuadro: “Lo mismo que me sorprende que un oficinista de banco nunca se haya comido un cheque, asimismo me asombra que nunca antes de mí, a ningún otro pintor se le ocurriese pintar un reloj blando”.
Los amiguitos hemos ido a la exposición que han realizado los alumnos de secundaria sobre Dalí. La prefesora Julia y Manuel del Arco han organizado las actividades.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario